Soja, algodón, maíz y una apuesta: el cártamo El futuro del agro es de quienes se animan a innovar
Nuestro punto de inflexión
En los últimos años para nuestra actividad agrícola, atravesamos uno de los períodos más desafiantes de nuestra historia productiva: sequías prolongadas, eventos climáticos extremos y nuevas problemáticas sanitarias que nos obligaron a replantear muchas de las decisiones que durante años consideramos parte de nuestras “recetas de éxito”.
Tres campañas consecutivas sufrimos una fuerte caída en la productividad de nuestros campos en Santiago del Estero y Formosa. La falta de lluvias afectó seriamente nuestros niveles de producción y nos llevó a reflexionar sobre la necesidad de adaptar nuestro planteo agrícola a una nueva realidad.
Nos despedimos del algodón
En el caso del algodón, decidimos suspender las siembras debido a los elevados costos de implantación y al nivel de riesgo que implica desarrollar este cultivo en nuestras zonas productivas. Las recurrentes sequías y la incertidumbre sobre los resultados económicos hicieron que dejara de ser una alternativa competitiva. A esto se sumó otro problema: el 2,4D, un herbicida hormonal cuya aplicación tuvo lugar en zonas cercanas a nuestros establecimientos productivos.
Por su elevada volatilidad, genera daños irreversibles en el algodón, afecta su desarrollo y potencial de rendimiento. Esta situación incrementó aún más el riesgo productivo y terminó consolidando nuestra decisión de discontinuar temporalmente el cultivo dentro de nuestro esquema.
El maíz, un replanteo obligado
Con el maíz enfrentamos un escenario particularmente complejo debido al impacto que tuvo la aparición del virus del Spiroplasma sobre los rendimientos productivos.
Sumado a los elevados costos de implantación, esto nos llevó a reconsiderar la continuidad del cultivo dentro de nuestro esquema agrícola y priorizar alternativas con una mejor relación entre riesgo y rentabilidad.
Un cambio de enfoque para la soja
La soja continúa formando parte de nuestra estrategia, aunque con un enfoque diferente. Decidimos modificar las fechas tradicionales de siembra y adaptarlas a las condiciones reales de nuestros ambientes productivos. Buscamos evitar que los momentos críticos del cultivo coincidan con los períodos de mayor estrés térmico e hídrico, entendiendo que muchas veces la adaptación resulta más importante que seguir modelos preestablecidos.
Una apuesta: el cártamo
Uno de los cambios más importantes que realizamos fue apostar por el desarrollo del cártamo. Durante 2024 llevamos adelante ensayos y pruebas productivas que mostraron resultados muy alentadores en ambientes con limitaciones hídricas y condiciones climáticas complejas. Observamos que se trataba de un cultivo capaz de responder favorablemente donde otras alternativas encontraban mayores dificultades. A partir de estos resultados decidimos avanzar con 8.500 hectáreas durante la campaña 2025.
Los resultados obtenidos confirmaron nuestras expectativas y consolidaron al cártamo como una alternativa estratégica dentro de nuestro esquema productivo. Durante 2025, Agro Cotton S.A., empresa integrante de nuestro grupo, logró posicionarse entre los principales productores de cártamo del país, alcanzando rindes promedio cercanos a los 1.800 kilogramos por hectárea y registrando en algunos lotes productividades próximas a los 2.500 kilogramos por hectárea.
La combinación entre estabilidad productiva, bajos costos de implantación y una rentabilidad atractiva nos permitió consolidar este cultivo como una de las principales apuestas de cara al futuro.
2026: un escenario alentador
Las favorables condiciones de humedad registradas durante el otoño permitieron una adecuada recarga de los perfiles de suelo destinados a la implantación del cultivo, generando un escenario productivo muy prometedor. Como consecuencia de ello, proyectamos incrementar nuestra superficie sembrada hasta aproximadamente 14.000 hectáreas de cártamo.
Esta expansión responde tanto a la confianza que nos brindan los resultados obtenidos como a las condiciones ambientales favorables que hoy presenta la región para el desarrollo del cultivo. Con esta proyección, Agro Cotton S.A. continuará consolidándose como uno de los principales productores de cártamo de la Argentina.
El futuro es de quienes se animan
Sin embargo, más allá de cada cultivo en particular, creo que el verdadero desafío está en la capacidad de adaptarnos. El agro actual exige abandonar paradigmas rígidos y construir sistemas productivos dinámicos, capaces de responder rápidamente a contextos cambiantes. Por eso seguiremos evaluando nuevas alternativas agronómicas, incorporando tecnologías y analizando cultivos que nos permitan mejorar la eficiencia de nuestros sistemas productivos.
Creemos en la sustentabilidad y trabajamos todos los días para fortalecerla, pero también entendemos que innovar implica asumir riesgos, probar nuevas ideas y desafiar modelos tradicionales. Vamos a seguir apostando a nuevas formas de producir y a obtener resultados diferentes.
Nuestra convicción es que la innovación, la adaptación permanente y la búsqueda constante de nuevas oportunidades son el camino para construir una agricultura más eficiente, más sustentable y mejor preparada para enfrentar los desafíos del futuro. En nuestro caso, cada decisión tomada respondió a la necesidad de adaptarnos a una nueva realidad productiva, priorizando la eficiencia, la sostenibilidad económica y la generación de valor a largo plazo.
Con esa visión continuaremos trabajando, convencidos de que el futuro del agro pertenece a quienes se animan a innovar, anticiparse a los cambios y transformar los desafíos en oportunidades de crecimiento.
Héctor Linke
Director Operativo – Grupo Linke